A los 88 años falleció Cacho de la Cruz, el gran referente de la televisión uruguaya. Actor, humorista, productor y conductor, marcó generaciones con programas como El Show del Mediodía, Cacho Bochinche y El Castillo de la Suerte, dejando un legado imborrable en la historia de la pantalla nacional.
A los 88 años, falleció Arturo “Cacho” de la Cruz, uno de los nombres más emblemáticos del entretenimiento nacional y la figura más influyente en la historia de la televisión uruguaya. Con una trayectoria que abarcó más de seis décadas, dejó una huella imborrable en el público y en la pantalla de Teledoce, canal donde desarrolló toda su carrera.
Comediante, actor, músico, productor y presentador, Cacho de la Cruz fue el alma de recordados programas como El Castillo de la Suerte, El Show del Mediodía y Cacho Bochinche, donde marcó a varias generaciones con su creatividad y su inconfundible humor. Creó personajes entrañables como Chichita, el Mago, Julio Pedemonte, François Sapeau, Ulises el Infalible y Super Cacho, además de protagonizar las clásicas Telecachadas, que se volvieron parte de la cultura popular uruguaya.
Nacido en Argentina, Cacho llegó a Uruguay a los 20 años, donde rápidamente conquistó al público. Participó en Telecataplum y, en 1962, comenzó El Show del Mediodía junto a Alejandro Trotta, formando una de las duplas más recordadas de la televisión.
Con su estilo directo, su humor simple y su carisma único, Cacho de la Cruz fue mucho más que un conductor: fue un símbolo de cercanía y alegría. Participó en más de 10.000 emisiones televisivas, convirtiéndose en una figura irrepetible y en sinónimo de la televisión uruguaya.
Este viernes, su partida marca el final de una era, pero su legado seguirá vivo en la memoria de todos los uruguayos.