Altos funcionarios económicos de Estados Unidos y China comenzaron este domingo una nueva ronda de negociaciones en París con el objetivo de reducir tensiones comerciales y preparar el terreno para una reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping prevista para fines de marzo en Pekín.
![]() |
| Gentileza: Agencia Reuters |
Representantes económicos de Estados Unidos y China iniciaron este domingo en París una nueva ronda de conversaciones destinadas a estabilizar la relación comercial entre las dos mayores economías del mundo y allanar el camino para una futura cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping.
Las reuniones se desarrollan en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y están encabezadas por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino He Lifeng. También participan el representante comercial estadounidense Jamieson Greer y el negociador chino Li Chenggang.
Las conversaciones comenzaron el domingo y se prevé que continúen durante el lunes.
Aranceles, minerales y tecnología
Entre los principales temas en discusión se encuentran la revisión de aranceles comerciales, el acceso estadounidense a minerales de tierras raras producidos en China, los controles a las exportaciones de tecnología avanzada y las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses, especialmente soja.
Funcionarios estadounidenses han señalado que uno de los objetivos centrales es garantizar el suministro de materiales estratégicos necesarios para la industria manufacturera del país.
“Queremos asegurarnos de seguir obteniendo las tierras raras que necesitamos y que China continúe comprando los productos que debería adquirir”, señaló Greer antes de viajar a París.
Revisión de la tregua comercial
Las negociaciones también revisan el cumplimiento del acuerdo alcanzado en octubre de 2025 en Busan, Corea del Sur, cuando Trump y Xi anunciaron una tregua comercial que evitó una escalada en la disputa económica entre ambos países.
Ese entendimiento incluyó la reducción de aranceles estadounidenses a productos chinos, la suspensión temporal de restricciones a la exportación de minerales estratégicos por parte de China y el compromiso de Pekín de aumentar las compras de soja estadounidense.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, China ha cumplido hasta ahora con varios de esos compromisos, aunque persisten dificultades en el suministro de ciertos minerales clave utilizados por las industrias aeroespacial y de semiconductores.
Expectativas moderadas
Analistas internacionales advierten que las expectativas de avances concretos son limitadas debido a la complejidad de los temas en discusión y al contexto geopolítico actual, marcado por conflictos internacionales y tensiones energéticas.
Aun así, consideran que mantener el diálogo abierto es fundamental para evitar una nueva escalada comercial entre ambos países.
Impacto del conflicto con Irán
La agenda también podría incluir el impacto global de la guerra relacionada con Irán, especialmente por su efecto en los precios del petróleo y el posible cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde China importa cerca del 45% de su petróleo.
En ese contexto, Washington ha instado a la comunidad internacional a reforzar la seguridad del transporte marítimo en la zona, mientras evalúa medidas para estabilizar el suministro energético global.
Próximos encuentros
La posible cumbre entre Trump y Xi en Pekín podría ser el primer encuentro directo entre ambos líderes en meses. Además, analistas prevén que podrían coincidir nuevamente durante la cumbre del APEC en noviembre y la reunión del G20 prevista para diciembre, lo que abriría nuevas oportunidades para avances en la relación bilateral.
CON INFORMACIÓN DE AGENCIA REUTERS